Tras ver el trailer de la esperada nueva entrega de Resident, mi lado egocéntrico me tienta a pensar que hay una conspiración por parte de Konami y Capcom para… chafarme (no uso un término más explícito, pues esto es la entradilla y la lee más gente) mis dos sagas favoritas: Metal Gear y Resident Evil.
Tras la rocambolesca jugada de Kojima con Metal Gear Rising, de la que expuse mi parecer en mi anterior post, ahora llega Capcom con el trailer de Resident Evil 6 y mis sensaciones son similares. A menos que mis ojos me traicionen y yo haya visto algo diferente al resto del mundo, eso de que esta entrega iba a volver a los orígenes, a la esencia del Survival Horror que me fascinó en Resident Evil 1, 2 y 3, tras ver estos tres minutos no se lo cree ni el Tato (sea quien sea el Tato).
En esta espectacular –eso no lo niego- presentación, me encuentro con unas imágenes que exhiben aires de superproducción sin pudor. Una calidad grafica que quita el hipo, la reunión de los personajes más carismáticos de la saga (Leon, Chris…) y, sobre todo, disparos, puñetazos y patadas de todos los colores,...
Sin que sirva de precedente, escribo esta nueva entrada con el corazón más que con la cabeza. Es obvio que la razón es porque afecta a mi saga favorita. Y porque, como muchos otros incondicionales, me siento traicionado por Kojima.
En este documental, podéis ver todas las explicaciones que tanto el equipo de Kojima Productions, con Hideo a la cabeza, como la gente de Platinum Games, con un Inaba desatado (“somos unos de los mejores equipos de desarrollo del mundo) dan sobre el sorprendente giro que ha dado el desarrollo de este juego.
A continuación os doy mi interpretación, que por supuesto es personalísima y subjetiva, realizada desde el cabreo, y con el condicionante que os comentaba en el primer párrafo.
Yo lo veo así: Kojima andaba a demasiadas cosas en estos últimos años –y algo...
Leo con atención el interesante blog que ha escrito Kagotani en el último número de Hobby Consolas. En él nos habla de encuestas que reflejan el ascenso de los smartphones con respecto a las consolas portátiles en cuanto a intención de compra en Japón.
En seguida me ha venido a la mente un paralelismo con la situación actual de los medios de comunicación impresos: revistas y periódicos. Es evidente que en estos últimos años los medios digitales están ganando terreno a los medios impresos, sobre todo desde la popularización de internet y ahora con la irrupción de las tabletas y los teléfonos móviles de última generación. Y no dudo de que esta tendencia seguirá creciendo con el paso de los años, sobre todo cuando estos dispositivos sean más asequibles en términos económicos.
Pero no es menos cierto que algunos ya vaticinaron nada menos que la desparición de los medios impresos a principios del milenio. Metieron la pata hasta el fondo (aquí seguimos nosotros en Hobby Consolas para demostrarlo). Y hoy ya nadie se atreve a poner fecha a ese suceso, porque supondría un cambio cultural de dimensiones ingentes. Hablamos de una forma de comunicación que lleva siglos en la humanidad.
De la misma forma que la aparición de la televisión no acabó con la radio, aunque también se hicieran canciones sobre ello en los años 80.
Por esta razón, me cuesta creer que las consolas portátiles vayan a sucumbir ante la imparable...
Leo las declaraciones de algunos analistas de (supuesto) prestigio sobre la fecha aproximada de la llegada de las nuevas consolas de sobremesa de Sony y Microsoft. Hablan de 2013 ó 2014. Solo el tiempo dirá si han acertado pero, la verdad, a mí me parece que es discutir sobre sexo de los ángeles.
En este especial mundo de los videojuegos nos hemos acostumbrado a que los rumores formen parte del día a día. Y si se trata del lanzamiento de nuevas consolas, ya ni os cuento. Aún recuerdo cuando con PS2 a pleno rendiemiento, ya se hablaba de PS3. Una historia conocida desde hace generaciones (de consolas).
Ya comenté el tema hace meses en este blog. Como periodista, encantado de que se hable de nuevas consolas y futuros proyectos. Pero como usuario y jugón que soy, pues que queréis que os diga, ahora mismo no le veo mucho sentido a que lleguen dos nuevas consolas de sobremesa. Y os explicó mis razones:
1. Las circunstancias actuales no son las más propicias. En otras palabras: no está el horno "pa´ bollos". Y tampoco hace falta que me extienda más sobre esto, porque ya nos bombardean constantemente sobre lo mal que va todo. Y eso implica que me extraña que Microsoft y Sony estén preparadas para realizar la súper inversión que supone el lanzamiento de una nueva consola. Bueno, de Microsoft me fío menos... y a los hechos me remito.
Además, ¿qué...
Me encanta hacer listas de los mejores de lo que sea. Y sé que no soy un bicho raro, porque basta echar un vistazo para encontrarse en cualquier periódico o libro o página web un ranking de películas, coches, modelos, teléfonos móviles… Más allá del evidente componente subjetivo de todas ellas, resultan divertidas, pero también implican un punto de sufrida injusticia para quien las confecciona.
Reconozco que uno de mis pasatiempos favoritos a lo largo de toda mi vida ha sido hacer rankings de montones de cosas, aunque sea de de manera informal y en mi mente. Supongo que en realidad no dejan de ser un repaso a lo que nos gusta. Y, por supuesto, también fruto de esa tendencia tan humana a clasificarlo y ordenarlo todo. Entiendo que nos sentimos más cómodos si vemos una serie de elementos ordenados, y emocionalmente el cuerpo nos pide que sea en base a nuestros gustos.
Pero claro, cualquiera que se haya enfrentado al reto de hacer un ranking –me atrevo a aventurar que en mayor o menor medida, todos- habrá experimentado la dificultad que en realidad conlleva, más cuanto más implicado se esté en el asunto en cuestión. ¿Cómo puede un cinéfilo elegir a las 10 ó 20 mejores películas de la historia, cuando hay miles para elegir, y cientos de ellas son obras maestras? ¿Habría que escoger una de cada género? ¿Y un apasionado del fútbol a los mejores jugadores? ¿Cuántos grandes futbolistas han dejado su sello a lo largo de la historia? O más...
Nuestros dirigentes siguen sin enterarse de nada. Tanto hablar de reformas laborales para solucionar el paro y una de los asuntos que realmente necesita este país es una revisión del sistema educativo y empresarial que nos permita apostar por las industrias que necesitan gente para trabajar, como es el caso de los videojuegos.
Los datos hablan por sí solos. España es el cuarto mercado europeo y el sexto del mundo en cuanto a consumo de videojuegos. Sin embargo, solo un mísero 1% del total del videojuegos son de producción española, frente al 15% que tienen de media el resto de países productores de juegos en Europa. Si actualmente hay unas 3.000 personas en España que trabajan en algo relacionado con videojuegos, echad la cuenta de la de puestos de trabajo que se podrían crear si alcanzáramos esa cifra.
¿Y a qué estamos esperando?, os preguntaréis. Pues eso me pregunto yo. Constantemente nos llegan a la revista mails de lectores que quieren dedicarse a crear juegos, pero no saben ni por dónde empezar. En la interesante entrevista que hace unos días le hice a Ignacio Pérez Dolset, responsable del centro universitario U-Tad, (que podréis leer en el próximo número de Hobby Consolas) hablamos largo y tendido sobre este asunto. Y la conclusión es que estamos perdiendo una oportunidad brutal para crear una industria de desarrollo muy importante en...
Sin que sirva de precedente, voy a dedicar esta entrada a dar una visión distinta a la que mi compañera y amiga Sonia ha dado en su blog sobre el asunto de los doblajes. Eso sí, que nadie piense que con esto y tras el cara a cara que tuvimos hace poco, Sonia y yo andamos todo el día peleados…
Estoy jugando y disfrutando de esa maravilla que es L. A. Noire. Y gran parte de ese placer viene de una extraordinaria ambientación que me sumerge -como pocos juegos han hecho- en el lugar y la época en la que se desarrolla el juego, el corrupto y apasionante Los Angeles de los 40. El mérito reside en unos extraordinarios gráficos -que muestran los vehículos, los edificios y el vestuario de aquellos años-, una memorable banda sonora –cuyo responsable es el gran Andrew Hale, miembro y teclista de toda la vida de mi admirada Sade- y, por supuesto, de unos diálogos creíbles y muy cuidados, que para mí no tienen sentido en otro idioma y con otro acento que el original, porque de otro modo no estaría “viviendo” en esa ciudad y en ese momento.
Sé que este es un tema controvertido en España y que no solo afecta a los videojuegos. En mi humilde opinión, tenemos un problema en este país (bueno, uno de tantos...). Nuestro nivel de inglés, en general, es muy bajo comparado con los países de nuestro entorno y gran parte de ese problema viene por el hecho de...
Ya lo advirtió nuestro querido Kagotani desde Japón hace un par de meses: Si a Nintendo se le ocurre sacar una nueva consola pronto va a poner contra las cuerdas a Sony y Microsoft. Pues el bueno de Christophe ha dado en el clavo. El anuncio de la sucesora de Wii ha movido los cimientos de la industria.
Desde luego, la jugada de Nintendo tiene multitud de matices que conviene analizar. Me explico. Actualmente Wii es la consola de sobremesa más vendida con diferencia (86 millones de consolas por 53 y 50 de Xbox 360 y PS3 respectivamente), y los juegos –de Nintendo al menos- se siguen vendiendo bien. Además, Wii ha cambiado la forma de jugar en estos últimos años gracias a su propuesta, hasta el punto de que sus dos rivales han acabado lanzando sus propias versiones de sistema de detección de movimiento. En fin, que mejor no le podían haber ido las cosas en este sentido: Éxito y victoria indiscutible.
Ahora bien, si ahondamos más en esta situación dejando las cifras a un lado, es cierto que Wii -que ha logrado atraer a gente que en su vida había tocado una consola- no ha terminado de enganchar al verdadero aficionado a los videojuegos, al jugón para que nos entendamos, que se ha decantado por PS3 y 360. Y a los que consiguió atraer en un primer momento (por aquello del prestigio de Nintendo), con el tiempo se han desencantado por la escasez de títulos de su gusto... Bueno, por la escasez de títulos, en general (todo hay que...
Leo una declaración de Kevin Levine (Bioshock) en la que reclama como usuario y desarrollador que no salgan más consolas. No son pocos los mails que me llegan a la revista de lectores quejándose de que no dan abasto con tanto lanzamiento y rediseño. ¿Van las compañías a un velocidad y los usuarios a otra?
Quiero ser honesto. Nosotros en Hobby Consolas o en Hobbynews, como medios de comunicación, estamos encantados de que se produzcan estos bombazos informativos. Que Sony y Microsoft se lancen al ruedo con Move y Kinect. Que Nintendo sorprenda con su 3DS y Sony replique al poco con la llamativa NGP. Supone generar toneladas de noticias, rumores, expectación… para un periodista es apasionante vivir estas situaciones y siempre aumenta el interés en los lectores/internautas.
Pero como usuario, entiendo perfectamente vuestras quejas y las del amigo Levine. No todo el mundo tiene la posibilidad de invertir cada poco tiempo en un nuevo diseño de su consola (ni los desarrolladores en nuevas herramientas y conocimientos de programación). Y el hecho de que incluyan nuevas prestaciones y posibilidades o, peor aún, que se trate de nuevas propuestas (como en el caso de 3DS y NGP) provoca una desasosegante frustración.¿Qué pasa ahora con mi PSP 3000 (o Go)? Es la pregunta que empieza a repetirse con asiduidad. Lo mismo que desde hace meses...
Aún me encontraba con la resaca de la presentación europea de Nintendo 3DS cuando Sony desde Japón contraataca con NGP, la esperadísima "PSP2". Resulta que en plena batalla de las grandes, con sus Kinects, Moves y Wii Motions, surgen dos "pequeñas" consolas que pueden revolucionarlo todo.
Tiempo habrá para analizar concienzuda y detalladamente lo que realmente ofrecen y pueden dar de sí 3DS y NGP, pero las primeras sensaciones que tengo tras el anuncio de hace unas horas es que la apuesta de Sony es muy pero que muy seria. Tanto que pretende competir en dos frentes, el de las consolas portátiles clásicas y el de los dispositivos portátiles de última generación (móviles, IPod y hasta IPad/tabletas). Ahí es nada.
De nuevo quedan claras las estrategias de Nintendo y Sony, la primera confiando casi exclusivamente en el ámbito de los juegos y la diversión, y la segunda ofreciendo de nuevo un dispositivo multifuncional en el que los juegos son un servicio más, aunque el más importante, sin duda.

Ninguna estrategia es mejor o peor, puesto que en pasado Sony se ha apuntado victorias indiscutibles -PS2- y Nintendo también - Wii y DS- con lo que es difícil saber quién logrará un éxito más sonado esta vez.
Aunque siempre es difícil valorar algo antes de probarlo, tengo que...

